Morada Espiritual con CRISTO

“Yo no sé chica, lo único que se es que donde este CRISTO ahí voy a estar yo”
Respondió Jesús y le dijo: El que me ama, mi palabra guardará; y mi Padre le amará, y vendremos a él, y haremos morada con él (Juan 14:23)

Él titulo de esta reflexión fue una contestación sabia de una niña puertorriqueña cristiana, amiga de mi sobrina cuando otra niña que profesaba ser testigo de Jehová les estaba diciendo que la nueva Jerusalén era en esta tierra en la cual estamos viviendo actualmente, al verse presionada por la insistencia de esta niña de donde ella creía que iba a ser la nueva Jerusalén, la puertorriqueña saco lo que había en lo profundo de su corazón “la seguridad de que un día se reuniría con Cristo y que donde el estuviera, ella también iba a estar” y esa seguridad se la dio nuestro Señor Jesucristo, como nos la da a cada uno de los que le recibimos en nuestro corazón “No se turbe vuestro corazón; creéis en Dios, creed también en mí. ,En la casa de mi Padre muchas moradas hay; si así no fuera, yo os lo hubiera dicho; voy, pues, a preparar lugar para vosotros. Y si me fuere y os preparare lugar, vendré otra vez, y os tomaré a mí mismo, para que donde yo estoy, vosotros también estéis. (Juan 14:1-3)

Que hermosa promesa nos dio Jesús y en ella estamos firmes de que un día le veremos cara a cara y vamos a estar junto al por la eternidad ¡QUÉ BENDICIÓN!

En el antiguo testamente vemos un lugar especial “El tabernáculo” que en hebreo es mishkan (morada), este santuario móvil construido por los judíos en el desierto, lugar de adoración a Dios (Jehová), en el que resguardaban las Tabla de la Ley de Dios y el Arca del Pacto, función que se cumplió hasta que el Rey Salomón construyó el Templo de Jerusalén (2ª. Crónicas capitulo 6 “Dedicación del Templo”)

Cuando Dios saco al pueblo de Israel de casa de esclavitud (Egipto) Moisés y Maria comenzaron a cantarle a Dios y dijeron “ Condujiste en tu misericordia a este pueblo que redimiste; Lo llevaste con tu poder a tu santa morada” (Éxodo 15:13)
En la biblia habla de diferentes moradas: el lugar donde vivimos, ”La maldición de Jehová está en la casa del impío, Pero bendecirá la morada de los justos.” (Prov. 3:33), es también donde vamos adorar “Jehová, la habitación de tu casa he amado, Y el lugar de la morada de tu gloria” (Salmo 26:8), el lugar donde habita Dios (Deut. 26:15) y nuestra vida que se convierte en Templo del Espíritu Santo, en un lugar donde habitan El Padre, el Hijo y el Espíritu Santo ¿No sabéis que sois templo de Dios, y que el Espíritu de Dios mora en vosotros? 1ª.Corintios 3:16

Jescuristo nos enseña en Juan 4:21-24 Que iba llegar el día en que no seria especificamente un lugar para adorar, sino que los verdaderos adoradores adorarían al Padre en Espíritu y en verdad, estos adoradores no iban a tener la limitante del lugar, sino que en donde quiera que estuvieran adorarían al Padre, porque Dios es Espíritu y el esta en todo lugar, ya que Dios es omnipresente, pero sobretodo el Espíritu de Dios habita en el corazón del hombre o la mujer que le ha rendido su vida a Cristo.

La morada espiritual es un lugar donde la misma presencia de Dios se manifiesta, es un lugar seguro, donde el Espíritu Santo se mueve con libertad, porque hemos escogido que él sea el Señor de nuestra vida, es el lugar donde se honra a Dios como el Rey de Reyes y Señor de Señores, es un lugar seguro donde estamos bajo la cobertura de Dios, donde el mal no nos puede tocar ”No te sobrevendrá mal, Ni plaga tocará tu morada” (Salmo 91:10), donde nos movemos en libertad, donde actuamos con un corazón limpio y recto ”Si fueres limpio y recto, Ciertamente luego se despertará por ti, Y hará próspera la morada de tu justicia” (Job 8:6)

Es precioso saber que desde que aceptamos a Jesucristo comenzamos a vivir la vida en abundancia que él nos prometió “Y mi pueblo habitará en morada de paz, en habitaciones seguras, y en recreos de reposo” (Isaías 32:18)

Dios desde el cielo nos bendice “Mira desde tu morada santa, desde el cielo, y bendice a tu pueblo Israel, y a la tierra que nos has dado, como juraste a nuestros padres, tierra que fluye leche y miel” Dt 26:15

Mujer con Visión y Poder, cuando uno vive bajo el abrigo de Dios estamos seguras, y eso solamente se puede lograr reconociendo a Jesucristo como el Señor y salvador de tu vida, y no solamente esa seguridad la vamos a tener en esta vida sino que también en la eternidad “Porque sabemos que si nuestra morada terrestre, este tabernáculo, se deshiciere, tenemos de Dios un edificio, una casa no hecha de manos, eterna, en los cielos 2ª. Corintios 5:1, si aun no haz hecho una decisión por seguir a Cristo, entregale hoy tu corazón y así podrás tener la seguridad que donde este Cristo, ahí vas a estar tu también. AMEN

Alejandrina Lopez

Entradas populares